sábado, 27 de julio de 2013

Hmph... Tantas cosas dan vuelta a mi cabeza...
Cosas que quiero, que envidio, que me deprimen, que me hacen reflexionar. La primera es la eminencia de los cambios, en lo que tuve vacaciones deseaba tanto, tanto regresar a casa, estar el mayor tiempo posible aquí y disfrutar, juraba que encontraría todo como lo deje y que las cosas seguirían siendo como eran antes, por supuesto no fue así. Halle que casi todo había cambiado, solo algunas cosas seguían como antes o habían empeorado/mejorado. Me encontré con viejos amigos, esperando pasar un rato como aquellos en la universidad o mi antiguo trabajo - el cual retome por las vacaciones - pero no. Descubrí que irremediablemente cada uno de mis amigos había seguido con su vida por rumbos diferentes, al igual que yo lo hice ¿no? creo que soy la única que piensa en eso, supongo que los demás aceptan esas cosas y ya, no le dan vuelta al asunto, lamentablemente - quizás para mi - yo lo hago, y hasta cierto punto siento como si me quedara sin amigos, se que exagero, siempre exagero sobre esas cosas, siempre he dicho que soy muy sentimental... Quería tanto venir y volver a hacer todo lo que hacia antes de irme... pero los demás tienen su vida aparte, aparte de mi. (dramaaaaaaaaaa)
Se que soy repetitiva, se que en el párrafo anterior hable de lo mismo 3 veces, es solo que ansiaba tanto sentir, como si nunca me hubiese ido, como si ese tiempo que no estuve fue solo una pausa, pero no, pero tengo que aceptarlo, aquella es mi vida ahora, aquello es mi día a día y mi realidad y lo sera por unos años.
A pesar de que no me fui sola es difícil ¿saben? Convivir con la misma persona siempre puede resultar agotador (no digo que sea malo, es solo, same face, same manners, everyday) no digo que no me gusta ni que no sea reconfortante tener a alguien con quien hablar al final del día, ya saben, desahogarse, buscar apoyo, lo difícil es llegar a un lugar donde no conoces nada y no conocer a nadie. Esta bien, con el tiempo vas conociendo gente, personas que son simples pasajeros en tu tren y que sabes no duraran mucho y es duro, estar consciente de que realmente, no tienes un amigo cerca. Regresas y esperas ver a todos esos amigos viejos otra vez, pero ya todos tienen sus planes, y ninguno de ellos es incluirte en sus vidas, llevan semanas sin hablar, no están al corriente de sus vidas y eso puede resultar incomodo.
Luego esta aquello que te hace sentir frustrado, impotente y deprimido, vivir en carne propia la historia de la pulga y el piojo, esos pobres animalitos que se querían casar pero no podían por falta de real. Supongo que con esto ya entenderán bastante, es un tema que no me gusta hablar con cualquiera porque personalmente no me gusta dar lastima por esas cosas, es confuso querer decir mil cosas y a la vez no querer decirlas. En fin, supongo que solo me queda seguir adelante, como el elefante ¿no? y aceptar cada cambio de la vida como algo eminente.

P.D. nunca releo mis entradas, si hay algún error .l.